Gestión de Restricciones en obra: cómo eliminar lo que bloquea tu planificación

Gestión de restricciones en la planificación de nuestra reforma de 92 m²

Tenemos nuestra reforma de 92 m² planificada para las próximas seis semanas. Sabemos qué trabajos queremos ejecutar y en qué orden, pero eso no significa que todos estén preparados para empezar.

Antes de comprometer una fecha con los gremios, tenemos que comprobar qué puede impedir que cada actividad se realice. Puede faltar un permiso, un trabajo previo, un material o una decisión del cliente. Si no lo detectamos a tiempo, el problema aparecerá cuando ya tengamos a la cuadrilla esperando.

Vamos a ver cómo abordamos estas condiciones en nuestra obra y qué hacemos para que la planificación no se quede solamente en un calendario.

Antes de arrancar: las restricciones de la Semana 1

Empezamos por lo más inmediato. Antes de que entre la cuadrilla de demolición, hay cuatro cuestiones que necesitamos tener resueltas:

  • Licencia de contenedor para escombros: solicitada al ayuntamiento y concedida antes de empezar.
  • Protección de zonas comunes: colocada por la cuadrilla antes del primer día de demolición.
  • Acceso al edificio para la cuadrilla: coordinado con la comunidad para no bloquear el portal ni el ascensor.
  • Información a la comunidad: comunicada al presidente de la comunidad antes de arrancar.

Estas cuatro condiciones son las que permiten que el Plan Semanal de la Semana 1 se pueda cerrar con garantías. Sin ellas, no podemos arrancar como está previsto.

Por eso las gestionamos antes que otras cuestiones que afectan a trabajos más alejados en el tiempo. No tendría sentido dedicar nuestros esfuerzos a preparar una actividad de la Semana 10 si todavía no tenemos resuelto lo que necesitamos para empezar la obra.

Semana 3: preparar la entrada de las instalaciones

Con el arranque previsto, dirigimos la atención a uno de los siguientes puntos importantes de nuestra planificación: la primera fase de instalaciones.

En la Semana 3 está prevista la intervención de tres oficios:

  • Electricidad.
  • Fontanería.
  • Saneamiento.

La dificultad no está solamente en conseguir que cada empresa tenga un hueco en su agenda. Necesitamos que sus trabajos puedan encadenarse sin interferencias y que cada profesional encuentre la obra en condiciones de ejecutar su parte.

Durante la reunión Lookahead del martes revisamos esta entrada con los colaboradores y empezamos a concretar qué necesitamos comprobar.

Electricidad: definir recorridos y puntos de instalación

Antes de confirmar su intervención, necesitamos revisar con el electricista los recorridos previstos, la ubicación de los mecanismos y los puntos de instalación. También debemos comprobar que el replanteo está suficientemente definido y que no hay decisiones pendientes que puedan obligarnos a modificar el trabajo.

Si algún recorrido depende de una distribución todavía sin confirmar, tenemos que resolverlo antes de que llegue el momento de ejecutar.

Fontanería: comprobar trabajos previos y materiales

Con el fontanero debemos revisar los puntos de agua, los recorridos y las condiciones que necesita para comenzar. También tenemos que comprobar qué trabajos previos deben estar terminados y qué materiales necesita tener disponibles.

Si su intervención depende de una roza, un paso o un replanteo que todavía no está resuelto, esa condición debe quedar anotada y tener una acción asignada.

Saneamiento: coordinar los pasos y las interferencias

En saneamiento debemos prestar atención a los trazados, las pendientes y los pasos necesarios. Además, tenemos que comprobar cómo conviven con los recorridos de fontanería y electricidad.

Un replanteo pendiente puede afectar a más de un oficio. Por eso no debemos tratar cada restricción como un problema aislado: una misma condición puede bloquear varias actividades y afectar a la secuencia completa.

La revisión con los gremios nos permite detectar esas dependencias antes de que se conviertan en modificaciones o esperas dentro de la vivienda.

Dejamos las restricciones registradas y con responsable

Después de revisar las necesidades de las instalaciones, tenemos que convertir cada cuestión pendiente en una acción concreta. Para nuestra reforma utilizaremos un registro sencillo:

Trabajo previsto Qué debemos comprobar Acción Responsable
Electricidad – Semana 3 Recorridos y puntos de instalación definidos Revisar y validar el replanteo Encargado y electricista
Fontanería – Semana 3 Trabajos previos y materiales necesarios Comprobar condiciones y disponibilidad Encargado y fontanero
Saneamiento – Semana 3 Trazados, pasos y coordinación con otros oficios Revisar recorridos y posibles interferencias Encargado y responsable de saneamiento

Este registro recoge las comprobaciones que debemos realizar para preparar la Semana 3. No presupone que todas esas condiciones estén pendientes: su estado se verificará durante el seguimiento.

Lo importante es que cada cuestión tenga una persona encargada de resolverla y una fecha límite anterior al inicio del trabajo. Si anotamos que hay que comprobar un recorrido, pero nadie asume esa tarea, la restricción seguirá exactamente igual en la siguiente reunión.

Seguimiento: comprobar que lo acordado se cumple

Una vez asignadas las acciones, no esperamos hasta la siguiente reunión para preguntar por ellas.

El miércoles hacemos un seguimiento de mitad de semana. En nuestra obra, el encargado puede comprobar si se ha revisado el replanteo, si los colaboradores han confirmado sus necesidades y si hay alguna decisión que siga bloqueando la preparación de las instalaciones.

Si aparece un problema, contactamos con el responsable y buscamos una solución antes de que afecte a la fecha prevista. Si la condición no puede resolverse a tiempo, tendremos que revisar la secuencia y valorar qué otro trabajo puede ejecutarse en su lugar.

El jueves, al preparar el Plan Semanal de la semana siguiente, comprobamos qué actividades están realmente listas. Una fecha prevista no convierte por sí sola un trabajo en ejecutable.

Y el viernes revisamos los compromisos de la semana que termina: qué se ha completado, qué no se ha podido ejecutar y qué causas debemos tener en cuenta para mejorar la planificación siguiente.

La idea que debemos llevarnos

En nuestra reforma de 92 m² hemos empezado resolviendo las condiciones necesarias para arrancar y después hemos dirigido la atención a la entrada de las instalaciones de la Semana 3.

La clave no ha sido elaborar una lista interminable de posibles problemas, sino revisar cada trabajo con los profesionales que van a ejecutarlo, detectar qué necesitan y dejar las acciones pendientes asignadas a alguien y con una fecha límite.

Una actividad no está preparada porque aparezca en el calendario. Está preparada cuando hemos comprobado que puede ejecutarse.

¿En tus reformas coordinas con los gremios estas condiciones antes de fijar las fechas o sueles descubrir los problemas cuando ya están en la obra?


Seguimos con nuestra reforma: el Plan Semanal

Ya hemos preparado los trabajos futuros y revisado las condiciones que pueden bloquearlos. El siguiente paso será convertir esa planificación en compromisos concretos para el equipo.

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